| Sancionando la mala conducta |
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| Escrito por Administrator |
| Martes, 13 de Julio de 2010 22:17 |
![]() Juan es un adolescente de 13 años de edad que estudia en un colegio privado de alto nivel. Es un buen estudiante y pocas veces ha tenido problemas de conducta. Un día Jorge, compañero de clase de Juan, trajo al colegio un celular de última tecnología y no se lo quiso prestar a Juan. A la mitad del día Juan tomó el celular de la mochila de Jorge. Al darse cuenta que su celular había desaparecido, se presentó en la oficina del Coordinador de Normas, el cual realizó una búsqueda entre las pertenencias de sus compañeros. El cecular fue hallado en la mochila de Juan. Al día siguiente la madre de Juan recibió una llamada telefónica de la Dirección del colegio anunciándole que Juan había sido expulsado por robar un celular. ¿Hasta qué punto una entidad educativa debe tolerar conductas como esta, teniendo en cuenta que el deber de los maestros es modelar el comportamiento de los alumnos? ¿Se debe expulsar a un alumno que está adquiriendo conductas negativas por una influencia externa a la entidad educativa? Ante estas premisas, ¿En qué casos un alumno debe ser expulsado y en qué casos no? Participa en este debate dejando tu opinión en el formulario que está al final de esta página. |
| Última actualización el Martes, 13 de Julio de 2010 22:47 |






Comentarios
La culpa la tiene nuestra sociedad, los medios de comunicación, peliculas etc van a influir tanto en la educación de los pequeños como en la de los adultos, pero para eso estamos los que trabajamos o vamos a trabajar en el mundo de la educación, para guiarles.
Es importante tener normas previamente establecidas y dadas a conocer a todos los miembros de la comunidad educativa; tenerlas presentes servirán para prevenir posibles infracciones.
De eso se trata la educación, de "sacar lo mejor de cada individuo". Por ello la expulsión es una medida que priva de esa posibilidad al alumno.
En el caso que se presenta es necesario poner más atención a los alumnos que "nunca dan problemas", normalmente detrás de esos comportamientos , hay situaciones a las que, es necesario dedicarle un poco mas de tiempo.
Los alumnos inquietos y difíciles ya tienen nuestra atención, a veces en exceso y casi siempre se les toleran faltas más graves.
Dediquemos un poco de atención de calidad a los alumnos que no manifiestan malos comportamientos , ya que en la adolescencia regularmente son "como la calma que antecede a la tormenta".
Y no olvidemos que a la escuela no se llevan objetos de valor, por que da tentaciones a los niños que no tienen las pocibilidades de comprar objetos caros.
Vivimos en una sociedad en la que se han ido eliminando las nociones de premio y castigo en función de los actos realizados, a tal punto que la transgresión ha pasado a ser una "viveza".
En el campo de la educación esto también es notorio. Los docentes terminan siendo acosados por sus alumnos y/o los padres de estos, con una vivencia de total impotencia y desconcierto en cuanto a la actitud correspondiente para hacer prevalecer los valores éticos y morales, lo que también debería ser parte de una sana formación en pro de la inclusión en la sociedad mayor de ciudadanos civilmente responsables de sus actos.
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