| Educación emocional, ¿para cuándo en las escuelas? |
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Página 1 de 2 Artículo redactado por Ricardo Raúl Benedetti, escritor argentino especializado en textos y videos de motivación, liderazgo y superación personal. Sitio web: www.asi-sea.com
El despertar espiritual comenzó hace miles de años, e innumerables credos y dogmas posibilitan adoptar diversas creencias a sus seguidores, pero: ¿Que institución educativa, nos enseña metódicamente a reconocer nuestras emociones, entender nuestros sentimientos y comprender en consecuencia nuestra diversidad afectiva? , ciertamente ninguna, en este punto estamos a la deriva. La necesidad de comprender aquello que nos pasa afectivamente, es vital para un equilibrado desenvolvimiento personal en cualquier sociedad. Desde asimilar pérdidas personales; comprender las angustias desde su origen, o visualizar a los intentos fallidos en alcanzar los objetivos, como experiencias valiosas en nuestro aprendizaje diario, diversas terapias aportan positivamente sus métodos de reconocimiento emocional, para nuestra supervivencia afectiva.
Estamos en el tiempo correcto para abrir el debate que propicie la enseñanza emocional en las instituciones educativas, que agrupe y reúna los distintos conocimientos que hoy por hoy se encuentran dispersos y desorganizados entre sí, como el complemento ideal de toda sociedad, hacia la formación de seres además de racionales y creyentes, emocionalmente inteligentes. Cada ser humano se transforma obligadamente en su propio maestro sentimental. A fuerza de golpes aprendemos sobre nuestros sentimientos y en la mayoría de los casos, lo hacemos mal y nos hundimos en la depresión o respondemos con la misma moneda al daño afectivo recibido, repicando cíclicamente entre rencores, angustias y soledades. Sabemos que es crucial para nuestro diario vivir, aprender a leer y escribir, sumar y restar.
La inmensa mayoría de las personas adoptan una creencia religiosa donde apoyar su fe y esperanza de trascendencia, pero educativamente estamos al descubierto en las cuestiones del corazón, más allá de nuestros esfuerzos personales por comprenderlas. Es el momento ideal para incorporar en todos los niveles de enseñanza formal, a la Educación Emocional como materia obligatoria y de aplicación universal. Cuanto más popular sea la idea, mayor será el interés que se genere alrededor de la misma por parte de quienes deciden en estas cuestiones, es por esto que nuestro mayor aporte será: Manifestar nuestra opinión, expresar nuestras ideas y conocimiento planteando la discusión a nuestros familiares y amigos para informarles e incentivarlos con el proyecto, siendo de esta manera, un verdadero promotor de los cambios que nuestro mundo actual necesita. Desarrollar este proyecto, implica un compromiso firme entre todas las voluntades e inteligencias que participen, mi mayor anhelo y propuesta pública, es presentarlo ante los poderes legislativos de los pueblos a los que pertenezcamos, para que se debata seria y responsablemente en un mismo tiempo y de manera simultánea. Es importante además, discernir sobre las pautas generales que la norma contenga, que no invada el libre albedrío, que respete el pensamiento y emoción de quienes se vean beneficiados con ella, que no juzgue la actitud de nadie, y que se promueva el propio, individual y personal "Darse cuenta" desde las distintas técnicas de trabajo grupal. ¡Ley de Educación Emocional ya! Para que nuestros jóvenes puedan entender, comprender y valorar sus emociones, desde nuestro segundo hogar, la Escuela. |



El desarrollo intelectual está normalizado, y sus métodos de enseñanza se renuevan periódicamente.

Comentarios
Desde ya, ¡¡Muchísimas gracias!!
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