| Desarrollo de vínculos: Lo que necesitan es amor |
|
|
|
|
Artículo publicado el 31 de Enero del 2010en el Suplemento Mi HogarDiario El ComercioLima - Perú El amor de la familia es tan importante para la salud mental, especialmente en la primera infancia, la niñez y adolescencia, como lo son las vitaminas y proteínas para la salud física.En el mundo actual, por desgracia, muchos chicos crecen sin afecto. A eso los psiquiatras llaman carencia afectiva, cuyos efectos fueron identificados primero entre infantes de orfelinatos. "Pero la carencia afectiva se da en todos los estratos sociales con determinadas particularidades", afirma el doctor Ricardo Pomalima, director de Niños y Adolescentes del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi en Lima. El especialista explica que pueden ser afectados tanto los chicos que pasan el día solos, porque los padres trabajan mucho o porque viajan constantemente, como aquellos que viven en zonas empobrecidas o trabajan en la calle. "La sensación de falta de afecto podría superarse si niños y adolescentes se saben queridos por sus padres", afirma la psicóloga Martha Crosby. "El amor por los hijos no se manifiesta trabajando todo el día por ellos o comprándoles cosas. Los niños necesitan evidencias palpables, verbales y físicas de que realmente son queridos", detalla la psicoterapeuta. "Decirles que los amamos y darles un abrazo o un beso, por más adolescentes que sean, no los hará hijos débiles". ¿Cómo afrontar la carencia afectiva? Los doctores Pomalima y Crosby coinciden al afirmar que es posible hacerlo desarrollando vínculos emocionales con modelos positivos, como pueden ser algunos familiares, profesores, médicos o psicólogos. Estos vínculos promueven el desarrollo de la resiliencia, que es la capacidad del ser humano de seguir proyectándose en el futuro a pesar de traumas y situaciones adversas. Héctor Lamas, presidente de la Sociedad Peruana de Resiliencia, dice que la ausencia de un vínculo efectivo genera una autoestima pobre o inconsistente, pesimismo, conformismo, realismo sin esperanza y disminución de la capacidad de iniciativa. Los adultos que de niños padecieron carencia afectiva suelen ser más agresivos, ávidos de afecto, baja autoestima y con tendencias depresivas. Pero nunca es tarde para curar vacíos con ayuda especializada. REVISA TAMBIÉN:
www.eduquemosenlared.com |



El amor de la familia es tan importante para la salud mental, especialmente en la primera infancia, la niñez y adolescencia, como lo son las vitaminas y proteínas para la salud física.

Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.