| Un tierno despertar |
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Artículo publicado el 3 de Enero del 2010 en el Suplemento Mi Hogar Diario El Comercio Lima - Perú
"Más que recordar al primer amor, creo que lo que nos gusta recordar es a la persona que fuimos en ese momento y que recién se estrenaba en sentimientos absolutamente estremecedores e inéditos", reflexiona el periodista y escritor Renato Cisneros, quien suele inspirar su pluma alrededor de esta temática.Para él, lo que nos da nostalgia sobre ese momento de nuestras vidas es haber tenido una inocencia que hoy está por completo extraviada o convertida en otra cosa. Detalles como el nombre de la primera novia no son lo importante aqu. "Lo verdaderamente memorable son esos iniciales calambres y combustiones estomacales que me hicieron darme cuenta, con sorpresa, de que el corazón no quedaba a la altura del pecho sino del abdomen", cuenta Cisneros. Una sesación que debe resultar familiar -y emocionante de rememorar- para más de uno. Ese chico me gusta La psicóloga y psicoterapeuta Silvia Ochoa explica que el acercamiento al primer amor es una etapa cargada de idealización, expectativas e inseguridad. Por este motivo es que estas primeras experiencias "suelen dejar una marca muy importante en la vida afectiva de la persona, ya que la pubertad es la época en la que uno sale de su aislamiento y surge el deseo de enamorase, de acercarse a otra persona con quien compartir y a quien agradar", afirma. Hay una suerte de pureza en este amor que ocurre justo entre la niñez y la adolescencia. Muchos chicos entran en esa etapa con la inocencia perteneciente todavía a la niñez, percibiendo así sentimientos verdaderamente genuinos el uno hacia el otro. Pero hay que tener en cuenta que los chicos y las chicas difieren en su comportamiento frente al primer amor. Los cambios físicos de la pubertad aparecen primero en las mujeres y, junto con ellos, su interés por el amor suele adelantarse en comparación de los varones de su misma edad. "El deseo sexual de los chicos aparece con fuerte independencia con respecto a otras emociones románticas", sostiene la psicóloga Ochoa. "El ansia de caricias y ternura puede ser muy grande. Pero en el caso de las chicas el sentimiento amoroso suele sobrepasar el impulso sexual, aunque este último sí puede surgir si se despierta a través de la afectividad emocional", afirma. ¿Y esto cómo se vive? Ante lo desconocido, surgen los miedos. Por ello, el papel de la familia, los amigos y el entorno es determinante. Muchos padres se desconciertan, pues esto implica un cambio en las relaciones con sus hijos y les es difícil tomar una prudente y vigilante distancia. Por otro lado, la presión que se ejerce desde el grupo de amigos hasta los mensajes de los medios de comunicación pueden ser una influencia muy fuerte, por lo que deben ser manejados correctamente por los padres. Pero siempre recuerde que no hay momento como la adolescencia para necesitar que nos quieran y acepten como somos. ¿Por qué no me quieres? Dicen que las mejores canciones de amor son aquellas que hablan de la aflicción que trae consigo una decepción amorosa. Vista la situación desde su lado menos musical, lo cierto es que no hay nada como la primera desilusión sentimental para experimentar la intensidad del desencanto. Nunca te olvidaré Para la psicóloga y psicoterapeuta Silvia Ochoa, este es un proceso que marcará una etapa importante de la vida del adolescente. Aunque deje una huella amarga, esta primera decepción servirá "para que aprenda de sí mismo y vea a la otra persona menos idealizada y más humana", afirma. Sin embargo, más allá de la lección personal, otras pueden ser las consecuencias de un temprano desengaño. "Se escriben numerosos cuentos y novelas acerca de las frustraciones amorosas en la adolescencia", sostiene el médico psiquiatra Freddy Vásquez Gómez. "Y es que aquellos que son más vulnerables pueden deprimirse severamente e incluso pensar en llevar a cabo acciones autodestructivas", añade el especialista. Cuando un joven no es correspondido o ve que hay un alejamiento por parte de la persona elegida, sentimientos de abatimiento, rechazo y depresión pueden presentarse en mayor o menor medida según las tendencias de cada uno. Esto incluso puede llevar a prolongar un trauma por años, sobre todo si el adolescente no tiene un confidente. Muchos chicos tienden a recluirse en sus habitaciones y desligarse del grupo de amigos (peor aún si perciben burlas de parte de ellos), lo cual los lleva a sentirse todavía más heridos en su auto valoración. Otras manifestaciones que se pueden presentar durante este período son fatiga, desmotivación, falta de energía, disminución del apetito o del sueño, y un pobre nivel de comunicación. Todas las anteriores podrían llevar hacia un verdadero cuadro depresivo. La peor actitud que pueden tomar los padres es la de reprender este desgano, mostrando indiferencia ante el sufrimiento del adolescente. Es recomendable intentar el diálogo pero, si les es difícil, deben buscar todas las formas de acercamiento posible por medio de las personas de mayor influencia sobre el chico. Los amigos juegan un papel protagónico en términos de poder ayudar a salir de esa situación, por lo que es importante alentar a los hijos a que vuelvan progresivamente a tener interés por las actividades relacionadas con ellos. ¿Y si fracasan estos intentos? "Como es fácil de comprender, si el afectado tiene muchas de estas molestias tendrá que necesariamente recibir ayuda profesional especializada", finaliza el psiquiatra Vásquez Gómez. Un largo camino Como ya muchos sabrán, todos tenemos la capacidad de sobreponernos al primer adiós. De amor no se muere nadie en este mundo de hoy, donde el despertar de los afectos se presenta ligado a una interacción principalmente tecnológica. Por ello, no hay nada mejor que una reafirmación literaria para saber que siempre hay una luz de esperanza cuando todo parece perdido. Y es precisamente en este contexto que el escritor Renato Cisneros resume lo que viene después de la tormenta sentimental. "Habría que advertir que el fin del primer amor instituye la primera gran decepción: chillas y crees que te vas a morir, pero a la mañana siguiente -qué lata- estás igual de vivo. Y lo que es peor, dispuesto a enamorarte otra vez". Y eso los adultos lo saben muy bien. Junto a ellos... pero no tanto Hay dos actitudes por parte de los padres que restan seguridad a los adolescentes durante la etapa del primer amor: su excesiva preocupación por los riesgos a los que tendrán que hacer frente y su dificultad para aceptar su progresiva independencia. Según la psicóloga y psicoterapeuta Silvia Ochoa, para algunos padres "las amistades de sus hijos y sus salidas pueden ser una amenaza al control paterno. Por ello desalientan su socialización sin percatarse de la dificultad que puede significar para un adolescente no enfrentar situaciones grupales con chicos y chicas de su edad, especialmente si es tímido e introvertido". Además, muchos chicos y chicas llegan a la adolescencia con pocas habilidades para enfrentar situaciones sociales, como formar parte de un grupo nuevo, invitar a alguien a salir o saber cómo sobrellevar un conflicto. "Los padres deben acompañar a los adolescentes con prudente distancia en el proceso de enamoramiento, brindándoles su escucha para atenderlos en cualquier cosa que a ellos les nazca decir", sugiére la psicóloga. Es muy importante que los padres, por medio de los permisos, ayuden a sus hijos a fijarse límites propios. Si la actitud es muy severa, los chicos pueden mostrar rebeldía o apatía, y esto sólo dificultará su proceso de desarrollo. Además, las salidas deben estar ligadas al logro de los objetivos (académicos, por ejemplo) que los padres esperen de sus hijos. No olvide mantener una constante comunicación con ellos. Muchos adolescentes manifiestan que les gustaría abrirse y ser francos con sus padres, "pero no les gusta ser interrogados por ellos ni recibir sermones con frases como 'yo te lo dije'", finaliza Ochoa.
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"Más que recordar al primer amor, creo que lo que nos gusta recordar es a la persona que fuimos en ese momento y que recién se estrenaba en sentimientos absolutamente estremecedores e inéditos", reflexiona el periodista y escritor Renato Cisneros, quien suele inspirar su pluma alrededor de esta temática.
