| Danza, pintura y dibujo: Pequeños artistas |
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Fuente: Suplemento Educación Inicialpublicado el 14 de Mayo del 2010por el Diario El ComercioLima - Perú Durante las etapas de su vida, el hombre domina diversos medios que le permiten transmitir sus sentimientos y necesidades. En la niñez, gracias a su curiosidad y creatividad, descubre maneras elementales de conocer el mundo y aprende a expresarse mejor. La práctica de las artes, por ejemplo, despierta la sensibilidad y propicia el trabajo en equipo.La danza, la pintura y el dibujo trascienden en el desarrollo evolutivo del niño porque conjugan diversos elementos de su experiencia familiar con los del ambiente. Así, descubre nuevos puntos de vista y percepciones sobre sus conocimientos que modifican sus esquemas y enriquecen sus conceptos preestablecidos. Con ello, asume otros retos y mejora su autoestima. Beneficios El niño que baila se identifica con la disciplina y aprende a conocer, cuidar y manejar su cuerpo y el de su compañero, gracias al trabajo en equipo. Desarrolla también la capacidad psicomotora gruesa -coordinación de grupos grandes de músculos- y el sentido de orientación, reconociendo posiciones y direcciones. Además, aprende lúdicamente y ejercita la memoria. Anahí Camero Herrera, coordinadora de Talleres de Tangram, señala que el dibujo y la pintura representan un proceso complejo y significativo en la formación del niño. Reúnen elementos de su experiencia y forman un nuevo conjunto de significados. "Cuando selecciona, interpreta y reforma elementos, el niño proporciona parte de sí mismo e involucra sus pensamientos, sentimientos y preocupaciones". Con la pintura, el niño desarrolla su sensibilidad perceptiva, analiza las formas y contenidos, y discrimina los espacios. Por ello, es importante su práctica en el proceso educativo, ya que mejora la observación, la capacidad de análisis y la memoria visual. Por ejemplo, los dibujos geométricos exigen una técnica rigurosa y precisa, un dominio instrumental y una habilidad manual para realizarlos. La psicóloga infantil Marianela Trigueros Villavicencio afirma que el dibujo -además de contribuir con el desarrollo sensorial, la coordinación visomotora y la psicomotricidad fina- es una excelente terapia antiestrés. "La reproducción de objetos y colores los atrae muchísimo porque logran descubrir nuevas situaciones. Es importante aprovechar la disposición al arte para incrementar su creatividad e imaginación". Padres e hijos En nidos y jardines, las maestras motivan a los niños a realizar diferentes expresiones artísticas mediante ejemplos y situaciones imaginarias. En la actualidad, ellas dominan nuevas estrategias para enseñar y adaptar el estilo de aprendizaje a cada niño, con el propósito de lograr un desarrollo sólido e integral. Camero Herrera sostiene que el infante debe involucrarse con la actividad artística que realiza. Por esta razón, el educador y los padres de familia colaboran y motivan al niño para que sienta confianza y se exprese con libertad. Además, los padres conversan continuamente sobre las actividades escolares diarias con el fin de propiciar espacios en los que puedan divertirse con sus hijos. Existen diversas alternativas para fomentar el arte en los engreídos. La más importante es compartir las tareas de manera permanente con ellos, ya que el infante asimila con rapidez las enseñanzas que los mayores proporcionan. Si el ejercicio se realiza con frecuencia se convertirá en una terapia para motivar la práctica del arte y se perfeccionará mediante la imitación y la crítica personal. Es necesario que los padres acompañen cada cierto tiempo a sus hijos en las tareas del aula. Así se fortalecen los lazos entre el estudiante y el nuevo entorno, que le permiten sentirse más seguro para expresar sus emociones. Pintar con colores, dibujar, recortar y pegar imágenes son actividades básicas que deben inculcar para que desarrolle su creatividad. Métodos En la educación inicial es importante tener en cuenta la motivación como principal elemento de formación. Se debe capturar la atención de los niños y estimular la integración de los valores de la cooperación, la solidaridad, la igualdad y la tolerancia. A pesar de trabajar en grupo es necesario resaltar la identidad de cada menor para mejorar su autoestima. Las actividades artísticas reciben la aceptación de los infantes debido al gusto que poseen por el movimiento y la diversión. A través de su práctica, el menor aprende diversas normas y reglas de comportamiento, y desarrolla su capacidad emocional, social, perceptiva, física, creativa y estética. Trigueros Villavicencio sostiene que el arte es un lenguaje universal que potencia las habilidades del niño. El nivel de exigencia en las clases variará de acuerdo a su edad, motivación, ánimo, iniciativa, atención, concentración y cooperación. Para trabajar con el dibujo y la pintura es imprescindible comprender las diversas etapas de vida y los requerimientos necesarios para su práctica. Hay que recordar que los de 2 a 4 años se encuentran en el momento del garabateo; y los de 4 a 7, en el preesquemático (en construcción). A los 4 años realizan formas reconocibles, pero aún son difíciles de definir. A los 5 pueden dibujar personas, casas y árboles; a los 6 elaboran dibujos distinguibles y con un tema central; y a los 7 establecen ciertos esquemas en sus dibujos. REVISA TAMBIÉN: www.eduquemosenlared.com
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Durante las etapas de su vida, el hombre domina diversos medios que le permiten transmitir sus sentimientos y necesidades. En la niñez, gracias a su curiosidad y creatividad, descubre maneras elementales de conocer el mundo y aprende a expresarse mejor. La práctica de las artes, por ejemplo, despierta la sensibilidad y propicia el trabajo en equipo.

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