Diálogo y trabajo grupal, claves para la prevención

Última actualización en Miércoles, 08 Octubre 2014 Publicado el Jueves, 02 Octubre 2014

Suele decirse que la escuela es una “caja de resonancia” de lo que sucede fuera de ella: por eso la violencia se vuelve moneda corriente dentro de sus cuatro paredes. Según los datos de la encuesta que el Ministerio de Educación realizó junto con el último Operativo Nacional de Evaluación, uno de cada diez alumnos de los primeros años de secundaria dice haber sido golpeado o lastimado por un compañero. Los casos denunciados por los varones duplican los de las mujeres.

Para enfrentar la violencia en la escuela, los expertos ponen el acento en la prevención más que en el castigo. Uno factor crucial es el clima de la institución. “No alcanza con iniciativas aisladas de los docentes: la prevención de la violencia debe ser un compromiso del director y de toda la escuela, y debe reflejarse en su proyecto institucional”, explica Candelaria Irazusta, psicóloga y directora del Equipo Anti Bullying Argentina.

Con el objetivo de mejorar el clima escolar, Irazusta recomienda “ promover el trabajo en equipo, mezclando a los alumnos para que no trabajen siempre con los mismos compañeros”. Esto implica que los docentes no valoren ni evalúen sólo los resultados de esos trabajos grupales, sino también la cooperación entre los estudiantes y sus actitudes (cómo se relacionaron con los demás, cómo lograron resolver los conflictos que surgieron, etcétera).

El diálogo permanente entre la escuela y los padres también es otra de las claves que destacan los especialistas. Aunque desalientan hacer reuniones entre los padres de las partes enfrentadas, ya que eso puede llevar a confrontaciones y profundizar los conflictos.

Fomentar los espacios de expresión de los estudiantes también puede ser una estrategia útil. “La escuela debe habilitar diversas vías de expresión para los alumnos: el arte, el deporte, las inquietudes intelectuales. Esto requiere de docentes formados, que conozcan bien sus disciplinas específicas y puedan transmitir estos saberes”, reflexiona Damián Melcer, sociólogo y docente de escuela media.

Aprovechar las clases para que los alumnos debatan y diriman sus diferencias por medio de la palabra es otra gran apuesta contra la violencia, que exige fortalecer la enseñanza de Prácticas del Lenguaje.

A esto se suma la necesidad de erradicar la impunidad, según propone Irazusta: “La escuela debe plantear normas claras, y las acciones violentas deben tener consecuencias institucionales, pero también sociales, es decir, deben ser repudiadas por todos”.

Fuente: http://www.clarin.com

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