¿Por qué y para qué enseñar arte en la educación infantil?

Última actualización en Jueves, 02 Octubre 2014 Publicado el Jueves, 02 Octubre 2014

Las artes son una disciplina tradicional en la educación, desde la antigüedad han ejercido un importante lugar. En estos últimos años, se espera de ella que sea un espacio dedicado a la creatividad, aunque por otro lado, se las considera un saber inútil. Por lo que, “aunque las artes están incluidas en el currículo, no están en igualdad de condiciones con las disciplinas consideradas ‘principales’ ”. (Teregi, 1998: 13).

Elliot Eisner, quién reorientó las teorías de Lowenfeld, da gran importancia al currículo en Educación artística, ya que cree que es algo imprescindible para la escuela. Eisner sostiene que los niños necesitan oportunidades de trabajar en una variedad de campos de estudio, por lo que defendió la importancia de la introducción de la artes “con una clara conciencia educativa, firmes en la creencia de que los alumnos no debería privárseles de experiencias en esos campos”. (Eisner, 1987: 32)

Señala que hay que valorar los deseos y aspiraciones del alumnado y considerar el punto de vista del profesor sobre lo que debe enseñar de arte. Para que estas percepciones de la disciplina de la educación artística cambien, somos los docentes los que tenemos que dar razones y considerar a todas las disciplinas por igual. La educación artística sirve para aprender a ser creativos, a crear elaboraciones artísticas, y sobre todo a saber conocer, respetar, valorar, disfrutar y transmitir tanto las creaciones que realicemos como todas aquellas que hicieron los demás artistas, tanto del pasado como del presente. (Calaf, R., Fontal, O., 2010).

Como hemos señalado, el arte es cultura, pero también es pensamiento creativo, y una de las competencias de la educación artística en el Segundo Ciclo de Educación Infantil, es el desarrollo de la creatividad. Un niño creativo es capaz de encontrar diferentes alternativas de solución de problemas y tiene un mejor desempeño de las actividades escolares. Para estimular la creatividad, debemos de poner énfasis en su autoestima y le debemos “dejarlo hacer”, después ya prestáremos atención a lo que hace.

La palabra creatividad, deriva del latín “creare” que significa engendrar, producir, y está emparentada con la voz latina “crescere”, crecer; es este el punto de inflexión del término, ya que el ser humano no crea ideas que lo llevarán a nuevas soluciones, sino que recrea, utiliza las ya conocidas, las combina de una forma novedosa y esto lo lleva a soluciones originales (cuando se dice ideas, no sólo hace referencia a conceptos en sí, sino a materiales, colores, sonidos, movimientos, formas...).

En el proceso de creatividad, tienen un papel fundamental los educadores. De acuerdo con Ken Robinson (2006) la creatividad es tan importante en educación como la alfabetización y deberíamos darle el mismo estatus.

Gardner, propuso la Teoría de las Inteligencias Múltiples en 1993, en la que estudia el desarrollo de los niños y niñas en relación a siete dominios de la inteligencia; inteligencia lingüística, lógico-matemática, espacial, musical, corporal y cinética, interpersonal e intrapersonal, son potenciales intelectuales que todos los individuos podemos tener, pero que cada uno puede desarrollar cada inteligencia en cierta medida, así mismo, la creatividad puede expresarse por medio de todas las inteligencias.

Los resultados de sus estudios sugieren que si bien la mayoría de los niños y las niñas cuentan con todas las inteligencias (aunque en diversos grados), pueden mostrar estilos cognitivos específicos. Lo que da lugar a que todos los niños aun participando en todas las actividades que proponen los docentes, unos destacan en algunas de ellas y parecen tener ciertas dificultades en otras. (Gardner,1999)

Giráldez (2009) sostiene lo siguiente:

“Por ello, cuando los programas de enseñanza se limitan de forma casi exclusiva al dominio de las inteligencias lingüística y matemática, minimizando la presencia de otras formas de conocimiento, muchos niños dejan de recibir un adecuado reconocimiento por sus esfuerzos y su interés por participar en las actividades propuestas en el aula disminuye. (p. 103)”

Por ese motivo, el objetivo de la escuela según Gardner sería el de desarrollar todas esas inteligencias y ayudar a las personas a alcanzar los fines vocaciones y aficiones que se adecuen a su particular espectro de inteligencia, y así, de este modo también estaríamos desarrollando y promoviendo la creatividad para cada una de ellas.

Para finalizar no podemos olvidar que para nuestros alumnos “Es necesario cultivar las expresiones artísticas en la formación del niño, de esta manera se desarrollará su creatividad, personalidad integral y su libre pensamiento. Solo así podrá criticar y construir una nueva realidad, elevando su calidad de vida”. (Núñez, 2004: 82) El futuro de la educación artística en la etapa de educación infantil está en nuestras manos, y alcanzará el valor que cada uno le quiera dar.

Autor: Inés Díez García
Graduada en Educación Infantil

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