| Cómo ayudar a niños con Déficit Atencional e Hiperactividad a tener éxito en su vida escolar |
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Autor: Nieves Herrera CondePsicóloga y PsicopedagogaPsicopedagogía Cancún S.C.
Las funciones ejecutivas constituyen este “director ejecutivo del cerebro” (Brown. 2005. TDA una mente desenfocada en niños y adultos.) y juegan un papel esencial en la realización de tareas que interfieren directamente en el éxito académico, debido a que controlan las funciones cognitivas del cerebro y proporcionan el mecanismo de la autorregulación. T. Brown señala al respecto: No hay un director consciente dentro del cerebro humano, cada persona solo puede usar aquello que tiene dentro de sus propias redes neuronales y si estas redes están alteradas como sucede en las personas con TDA-H, es probable que la persona tenga un deterioro proporcional del control de varias funciones cognitivas, con independencia de cuanto deseara que no fuera así.
En el modelo siguiente se aprecian cuáles son las funciones ejecutivas que se afectan en el TDA-H y cómo afectan directamente los procesos cognitivos indispensables para el trabajo en la escuela. De ahí que podamos encontrar explicación a muchas de las situaciones que vemos en nuestros alumnos y que no necesariamente están determinadas por la falta de voluntad y deseos de trabajar en la escuela. Como se observa no se trata de una función cognitiva específica, sino de aquellas capacidades que permiten a una persona llevar a cabo con éxito una conducta con un propósito determinado. La disfunción de los procesos ejecutivos tiene una repercusión psicológica a nivel interno, no siempre observable exteriormente. Esta disfunción causa una profunda perturbación cognitiva y conductual en los niños y adolescentes con TDA-H. Algunos componentes anómalos de las funciones ejecutivas están relacionados con dificultades de aprendizaje y bajo rendimiento escolar. Esencialmente las dificultades estarán centradas en la habilidad de organizar tareas en forma ordenada, tendencia a la distracción, dificultad en la resolución de problemas, en la planificación de actividades, en el ritmo para trabajar, en la realización de los cambios de rutinas, en recuperar información guardada, en la realización de tareas de rutinas largas y el seguimiento de instrucciones entre otras. Es por ello que el TDA-H es un trastorno sobre el “cómo hacer lo que se sabe” y no sobre el “saber hacer”.
La familia y la escuela son los ámbitos que reciben el impacto cotidiano y los comportamientos sintomáticos de esta disfunción ejecutiva. Por eso es importante que tanto la familia como la escuela comprendan, que las formas tradicionales de educar, enseñar y aprender, no siempre funcionan cuando un niño tiene TDA-H; que el TDA-H no se controla a voluntad, ni porque le repitamos muchas veces que debe hacerlo. La naturaleza de los síntomas hará que aún controlando el ambiente, persistan en cierta medida sus manifestaciones. Entonces, ¿qué podemos hacer en la escuela? Entre otras cosas, ya que no pretendemos agotar todo lo que sería conveniente y necesario realizar en la escuela: Enseñe estrategias de organización El desenfoque trae consigo desorden, no saber priorizar, planear acciones.las personas con TDA-H dejan de lado continuamente las actividades importantes hasta que se convierten en auténticas urgencias. Tienen más dificultades que las demás para ordenar y asignar prioridades ante varias tareas y la mayor parte de las rutinas que diariamente deben hacer necesitan organización, establecimiento de prioridades, una secuencia de trabajo, urgencias y disponibilidad de recursos. En el proceso de aprendizaje y en el quehacer cotidiano en la escuela todo esto es necesario para lograr éxitos.
Otras estrategias para la escuela Entrene en el seguimiento de instrucciones: Las dificultades en el seguimiento de instrucciones es un sello distintivo en el TDA-H, que integra las dificultades para concentrar la atención y mantener el estado de alerta y las deficiencias en la memoria de trabajo. Los niños pueden parecer comprender e incluso escribir las instrucciones y a continuación comenzar a trabajar en una dirección diferente y ejecutar la tarea de forma equivocada. Las dificultades en el procesamiento de lenguaje, que además pueden ser frecuentes, agravan esta situación. Un niño con TDA-H tiene dificultades para concentrarse y mantener la atención y cuando se dan instrucciones, puede que no esté concentrado en ese preciso momento. Con frecuencia sucede que escuche la primera instrucción del maestro y el resto del tiempo esta distraído por otros pensamientos. Escucha solo una parte y entonces solo puede hacer una parte de la tarea asignada. Así es probable que se vaya a casa asumiendo que lo escuchó todo y que sabe lo que tiene que hacer y entonces cuando estas instrucciones las convierta en el trabajo, este será solo una parte de lo que el maestro ha asignado. Es muy fácil para los maestros dar una baja calificación y no analizar las razones por las que ha sucedido esto, pero las bajas calificaciones sólo empeoran las cosas, ya que el niño puede llegar a creer que es un tonto. Ante estas dificultades qué podemos hacer:
Enséñele estrategias para mantenerse atento en clases: Probablemente habrá observado que un niño con TDA-H pueda estar concentrado en determinadas actividades, televisión, juegos de video, algo que le interese especialmente, sin embargo cuando se trata de trabajos escolares, se le hace difícil mantener la atención sostenida en este tipo de actividad. Esto a veces confunde, ¿por qué unas veces sí y otras no? La investigación y los trabajos referidos al papel de las funciones ejecutivas nos señalan que el principal problema se encuentra precisamente en el control atencional, en la capacidad para interferir los distractores del ambiente que afectan el desempeño en la tarea. ¿Cómo ayudar al alumno con TDA-H?
Estas son algunas estrategias para el trabajo en la escuela. Los maestros deben estar informados e involucrados en el trabajo con los niños con TDA-H. En casi todos los casos es necesaria la realización de adecuaciones con más frecuencia de tipo metodológicas, aunque no quitamos la posibilidad de que en algunos casos sean además necesarias adecuaciones curriculares. Es importante no perder de vista que tener éxitos en la escuela es una de las cosas más terapéuticas que puede sucederle a un niño. Por lo tanto, haga todo lo necesario para ayudar a su alumno a tener éxitos en la escuela. REVISA TAMBIÉN: www.eduquemosenlared.com
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| Última actualización el Martes, 28 de Junio de 2011 13:40 |




Para todos los que conocemos o convivimos con un niño o adolescente con TDA-H (Transtorno de Déficit Atencional e Hiperactividad), nos debe quedar claro que con frecuencia la escuela es muy difícil para ellos. Según Tomas E Brown, el TDA-H ya no es visto simplemente como un trastorno del comportamiento, sino como un complejo de deficiencias en el sistema ejecutor del cerebro y puede afectar significativamente la productividad del aprendizaje y el desempeño académico en diferentes edades y etapas del desarrollo en la escuela.

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